Estrenando distancia: XXIV Media Maratón Moncada

¡¡Y vaya media maratón!! Cuestas, alergia, sol (calor) a tope, cambio de hora… Todo perfecto para estrenar distancia, ¿no? Ejem…

¿Qué por qué elegí Moncada? Básicamente, calendario y proximidad… Sí… me inscribí sin ni siquiera saber el recorrido. ¿Y? Yo lo que quería era probar distancia y testear. Vale, el testeo no es válido… cambios de ritmos, cuesta arriba, cuesta abajo, cuesta arriba, cuesta abajo… Y otra vuelta igual.

¿Lo importante? ¡¡Finalizada!! Y buenas sensaciones 🙂 a pesar de todas las adversidades… ¿Qué mejor que despedirnos de los 27 así?

¿Los objetivos? Sencillos:

1) Acabarla

2) No dejar de correr

3) Disfrutar (el más importante)

Os cuento cómo ha ido…

Esto es el último domingo de marzo de 2015, ese que dormimos una hora menos, y toca levantarse pronto. Empieza el 18º Circuito de la Diputación en Moncada, con su Media Maratón. Los dorsales se entregan el mismo día de la carrera (bajonazo), así que hay que llegar pronto.

He estudiado la reseña de No Sólo de Correr Vive el Runner (compañeros runners de la propia Moncada) en los últimos días, y la palabra respeto se queda corta. Da miedo. ¿Cuestas? Y tener que pasar por ellas dos veces…

El día ha salido radiante, qué bien (ironía…). El sol y el calor van a apretar, y me he dejado el protector solar en casa, perfecto.

Después de una larga hora y media de espera (de charreta guay con el amigo con el que he ido), la Media empieza pasando un par de minutos de las 10 de la mañana. Tras casi un km de callejeo por el pueblo, salimos al openspace. Polígono, zona de urbanizaciones y ni una sombra.

Como hemos dicho, la prueba consta de dos vueltas a un circuito, así que la estrategia es probar y observar el circuito durante la primera ronda, y si se da el caso, apretarle un poco en la segunda.

A pesar de no haber apretado e ir midiendo bastante bien los ritmos y sensaciones/pulsaciones (sin pulsómetro), en las bajadas reconozco haberme dejado llevar por la emoción y la bajadilla y haber acelerado más de lo que debiera.

En mi cabeza, los kms van de 5 en 5, pero el Garmin me lleva loca. Desde el km 7, llevo un desfase de unos 400 metros entre el reloj y los puntos kilométricos de la prueba. No sé a qué se debe, así que de los parciales no me puedo fiar. Pero bueno, lo importante es disfrutar, y por el momento, lo voy haciendo.

La parte bonita del recorrido está en plena naturaleza… con mis pólenes favoritos: pino y olivo. A pesar de haberme tomado el antihistamínico por la mañana, mi nariz empieza a resecarse y taponarse. Eso sí, la zona una pasada.

Enfilamos de regreso a la ciudad y a por el second round. Los tiempos, de momento, llevamos 51 minutos corriendo, y vamos a pasar el km10, así que, no está mal. Eso sí… el sol aprieta. Aprieta mucho, de hecho (ayys mi protector solar).

La segunda vuelta, que debería haber sido quizá algo más rápida, es sin embargo más lenta. Entre el calor, las fosas nasales obstruidas y las dichosas cuestas, el ritmo se frena ligeramente. Ha llegado el momento de empezar a ducharse con el agua de los avituallamientos, pero con cabeza… Poco tengo que contar de esta segunda vuelta. Las piernas empezaban a quejarse, el paso por el 15k ha sido minuto y medio más rápido que en la 15k Abierta al Mar de principio de mes. El último kilómetro y pico, ya en la ciudad, ha costado, pero ha salido. Y además, con sprintada en los 200m finales (esa mala costumbre).

Al final, los datos oficiales son los siguientes:

TiemposOficiales

Ahora un repaso a lo mejor y lo peor de la carrera de hoy:

Lo malo

– recogida de dorsales antes de la carrera

– sol y calor

– alergias

(como veis, lo malo no se podía evitar)

Lo bueno

– el recorrido y el paisaje

– haber cumplido objetivos (disfrutar, acabar y sin pararme)

– los avituallamientos y la mujer de la manguera en la segunda vuelta (puntazo, ducha fresquita)

– haber visto animando a mi exprofe de tonificación (una foto en carrera es suya, mira las fotos abajo)

– la solidaridad runner y el ir con un amigo corredor

– las caras «conocidas» (de otras carreras, de entrenar por el río, de ir a trabajar y cruzarte gente…)

¡¡Señores, que he corrido una media maratón!! Y aún no me lo creo… jeje. A ver, que la fiebre del running está elevada ahora mismo, pero 21,097km son muchos kilómetros. Es como si sales del centro de la ciudad de Valencia y vas a la Eliana. Empiezan a ser palabras mayores.

Ahora, momento de agradecer a Rubén y Sanus Vitae el asesoramiento y planificación. El trabajo está dando sus frutos. Sigamos trabajando así.

Os dejo algunas fotillos del equipo de @Running CV que me ha cazado en la salida, la de Cris (mi exprofe de tonificación):

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Cuenta atrás… 6 días

Sólo quedan seis días para la Media de Moncada. ¿Miedo? ¿Quién ha dicho miedo? Yo… jejeje. Tras un mes de locura, ya (casi) ha llegado. Mi debut en medio maratón y las sensaciones que tengo son variadas.

Por un lado, creo que llego preparada. Sólo necesitaré descansar bien al menos las tres noches anteriores. Parece sencillo para la mayoría de los mortales, pero dormir bien y descansar es algo que me resulta muy difícil. La semana se avecina movida, al menos, hasta el miércoles… Luego, nunca se sabe. Tampoco ayudará mucho el cambio al horario de verano de precisamente la noche anterior (dormiremos una hora menos).

Pero por otro lado, la parte psico es la que más temo. Bueno, eso y las cuestas. No, en serio, si mi cabeza decidiera que no sigue, se acabó. Lo hizo en la 15 abierta al mar, y sufrí los últimos 3kms como hacía tiempo no me ocurría.

Así que el trabajo para esta semana es asegurar una mente en condiciones, segura y confiada y, físicamente, cuidar en los entrenamientos, que serán más light a partir del jueves, para evitar sobrecargas y/o lesiones inesperadas de última hora.

Lo cierto es que, al ser el primer medio maratón, siento respeto por él. Bueno, lo siento en cada carrera, pero la sensación que tengo es la misma a la que enfrenté la Nocturna el pasado mes de junio. Nueva distancia y ganas de superarme a mí misma. Así, al igual que en junio, me conformo con acabar y cruzar meta.

Bueno, acabarla y ser capaz de correr durante los 21,0975 km, mantener un ritmo constante en la primera mitad y ser capaz de apretar un poco al final y, sobretodo, disfrutar.

Porque si no disfruto mientras corro, ¿qué sentido tiene? No soy profesional, corro porque me gusta, disfruto, me sienta bien. Si corriera una carrera y no la disfrutara, no tendría sentido. Habría perdido parte de eso que me hace correr y ser feliz con este deporte.

Con esto, encaramos la recta final del mes y del primer gran reto de la primavera.

Ah, y avanzo algo… Me he vuelto a liar… y ¡¡me he apuntado a la 15k de Massamagrell!! Si es que tengo un peligro… =P

Marzo Runner: ¿Quién dijo miedo?

¿Miedo? ¿A qué? ¡¡A nada!!

Y como no hay miedo… ¡¡en 7 semanas media maratón!! Sí, estoy llegando al punto de locura =P

¿Por qué? Porque buscando, buscando y conciliando calendario con el deporte, la media que parecía más factible era Moncada. Por cercanía geográfica y por calendario, como he dicho. Sobretodo, porque no quería llegar al medio de Valencia como novata… Necesitaba un testeo anterior. Moncada es la elegida.

Ahora que, el mes de marzo pinta interesante… Empezaremos con la 15 abierta al mar, y terminaremos con el primer medio maratón. Y, en medio, un mes muy, pero muy movido en el aspecto laboral, en el extralaboral… en todo, a decir verdad.

Así que… al lío, y a quemar zapas 😉

Hoy post breve… tengo un par en el tintero.