Rituales

Estoy completamente segura que tú también los tienes. Sí, rituales antes de un entrenamiento o carrera. Pensaba que estaba excluida, pero no.

En realidad, no sé si llamarlo rituales o “cosas-extrañas-que-hace-una-runner-antes-de-salir-a-correr”. Bueno, más que antes de salir a correr es, sobretodo, antes de salir a competir. Os cuento, y me entenderéis…

 

Bien, si se trata de entrenar, no importa demasiado si olvido algo (salvo la llaves, ya sabéis qué me pasó…). Eso sí, never ever salgo sin un par de pañuelos de papel. Y no, no es por la parte escatológica, sino más bien por la sencilla razón que mis fosas nasales son algo peculiares, y ando todo el año con la dichosa rinitis alérgica estacional. Que sí, que es estacional, pero resulta que soy alérgica a un poquito de cada estación, así que… me lo paso genial.

Lo demás, da un poco igual si se trata de un entrenamiento. Quiero decir, si es de buena mañana, lavarse la cara y tal es evidente. Si es al volver de trabajar por la noche, o a mediodía, simplemente cambio de ropa y ya estoy.

El desayuno (tanto en día de entreno como de carrera), como hora y media o dos horas antes de pisar la calle… Esto implica que, si salgo temprano… me levanto aún más temprano. Pero eso no me cuesta. Soy del club de los madrugadores.

Si es un entreno, la ropa a veces la dejo preparada, a veces no. ¿Combinación de colores para un entrenamiento? No, total… “no me va a ver nadie” (nadie, sólo el par de decenas de runners que corran por el río en la misma franja horaria).

 

Pero… ¿y qué hago antes de una carrera? La preparación empieza día y medio antes (desde el momento en que recojo el dorsal – intento que sea el viernes tarde-).

El sábado salgo a correr, muy suave, para estirar las piernas ya que, si la semana va bien, desde el jueves no me he calzado… Y cuando digo muy suave… pueden ser unos 5/6 km a 5:20… Vale, no es “muy” suave, pero es en modo tranquis. Luego vuelvo y le lavo la cara a mis Asics.

[En este punto, en casa me miran raro… les quito la porquería acumulada con un cepillo de dientes, exclusivo para esto]

A última hora de la tarde, organizo el mp4 (por cierto, voy necesitando nuevas melodías), reviso que el Garmin esté a tope de batería, preparo la ropa (dos juegos, hasta última hora no me decido por cortos/corsarios), el dorsal con sus imperdibles, los calcetines, las zapatillas (que parecen nuevas) y me estudio el recorrido de la carrera en cuestión.

El estudio del recorrido no lo dejo para el último momento, sino que esta vez es un refresh de lo ya leído en las últimas semanas y de los virajes que habrá… (vuelvo a revisar el plano en la mañana de la carrera, manías de una…).

Por último, preparo la bolsa para el pre/post-carrera (más imperdibles, una camiseta limpia, desodorante, más pañuelos, algo de dinero, una identificación, botella de agua y otros porsis que nunca uso).

 

Eso sí, lo más raro/extraño/incomprensible lo dejo para el propio día de la competición. Aunque para mí no es raro, en realidad. Hemos dicho que me levanto temprano, desayuno (un café y una rebanada de pan con aceite -tengo que probar una cosa de cara a noviembre-) y… me ducho.

¿¡Cómo!? Sí, me doy una ducha rápida, simplemente para acabar de despertar.

A ver, no es tan raro, soy del grupo de madrugadores (ya lo he comentado arriba) y del de duchas matutinas desde hace un porrón de años. Así que, antes de una carrera, me doy una ducha. Supongo (y espero) que no seré la única, pero como en casa no entienden que si voy a salir a correr (séase, a sudar) me duche antes.

Tras la ducha, me equipo, repaso que esté todo ok (evidentemente, lo está, lo hice la noche anterior), y salgo de casa camino a la carrera.

 

Suelo ir en transporte público (¡viva el metro! -ironía ON-) y siempre coincido con más de un corredor que va también a competir. Me abstraigo con la música y me fijo en los dorsales (color del cajón), equipaciones -si va de corto/medio/largo-, tipo de zapatillas, etc… Intento no escuchar las conversaciones (de ahí llevar la música puesta), pues eso me pone de los nervios.

 

Una vez paso por guardarropía, calentar un rato y al cajón de salida… ahora sólo falta que den el pistoletazo, y a correr.

 

Y vosotros, ¿tenéis algún ritual especial para antes de salir a correr y/o competir?

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Nimbus, y a volar =)

Sentirse Harry Potter en un partido de Quidditch con la mejor escoba del momento. Cuando caí en el nombre de mis nuevas Asics, salió mi vena freak.

Porque, señores, me han regalado (aunque aun no lo saben) las zapatillas que me van a hacer volar 😉

Necesitaba unas. Después de 800 km, mis queridas Asics (no sé el modelo) pedían una jubilación del asfalto y, aprovechando las rebajas, me acerqué a Evasión Running en Valencia.

Era la segunda vez que entraba en la tienda que abrieron hace pocos meses en el centro de la ciudad, y cómo la primera, se me iban los ojos detrás de tanta belleza en forma de calcetines. El trato en la tienda fue genial.

Me atendió una chica (Ana, ¡¡gracias!!) que, al preguntarme por mi tipo de pisada y ver que no lo tenía claro (yo imaginaba era de pisada neutra), me propuso hacer un análisis de pisada. Así que, ahí que me veis, enfundada en mi look de oficina (shorts, medias y blusa), con unas comodísimas zapatillas Nike fosforito (eran casi como unos calcetines), haciendo que corría arriba y abajo de la tienda. Menos mal que no había nadie más en ese momento… Jejeje. Después de un par de minutos, me confirmó que soy pisada neutra. Había dudado porque resulta (no tenía ni idea) que mientras corro hago algo raro con el pie izquierdo, a causa de un esguince viejuno…

Y empezó a sacarme modelos… Un par de Asics, unas Nike y unas Saucony, así para empezar. Las Nike no me gustaron nada, me sentía muy rara. Las Saucony no estaban mal, pero con las que realmente iba cómoda y sentía que se hacían a mi pie nada más ponerlas fueron las Asics. Como un guante, oye. Gracias Evasión Running por todo 🙂

Así que, new Asics, new challenges, new distances. Os las presento (imagen conseguida en Google), ¿a que son bonitas?

Nimbus 16 liteshow

Nimbus 16 liteshow

Aun no he podido probarlas… Quería hacerlo bien, sin prisas. Cuando lo haga, os las enseño.

Lo de Potter del principio es por el modelo de zapatilla, Nimbus. La escoba voladora que recibe el mago en su primer curso en la escuela es una Nimbus 2000, y era la más rápida del momento… Que sí, que lo digo en serio… Todos tenemos un pasado oscuro friki.

En fin, no te lo pienses mucho, cálzate y a correr.