Ekiden y Wings for Life 2016

La primera quincena de mayo ha venido cargadita, cargadita.

[De hecho, mayo venía cargadito hasta los topes. Hay 4 fines de semana y medio, y compito en todos menos uno O.o]

Bueno, a lo que iba… Mayo.

Día 1: Ekiden Valencia 2016

Ekiden, o día #SanusVitaeTeam. ¡¡¡Pedazo mañana de diversión!!! Este año 8 equipazos de Sanus fuimos a los relevos y fueron muy guays. Tuvimos desayuno de germanor un rato antes de la salida en el centro que acabamos de abrir (es brutal, ¡¡hay que pasar por allí!!).

Bueno, lo que iba. Mi equipo: Sanus Vitae Bushidos. Capitaneado por el capi Pedro, y formado por Iván (que sigue con su reto de los 50 medios maratones), Vicente Agustí, Manu Cheza, Mensi y servidora.

Tras cambiar 20 veces el orden de los relevos… Al final salíamos así: Vicente (5k), Iván (10k), Mensi (5k), Manu (10k), Perico (5k) y aquí la menda los 7,195 metros restantes hasta completar la distancia maratoniana. El calor fue algo más llevadero que la edición de 2015 (quizá porque empecé a correr como una hora antes que el año pasado). Y mi equipo, voló.

Fue el primer equipo Sanus mixto en acabar (el 3º de los 8)  y el 32º de la clasificación por equipos mixtos. ¿Tiempo? 3:02 y un pico.

¿El resto de Sanus? Hicieron todos un papelón. Hubo quién dobló y hasta hizo triplete de relevos en diferentes distancias, por bajas de última hora. Fue una gran mañana para empezar un mayo bastante competitivo. Luego, fotos 😉

Día 8: Wings for Life World Run Valencia 2016

Y, tan sólo 7 días después de la Ekiden, una carrera novedosa en la ciudad, la Wings for Life (WfL).

¿Por qué novedosa? Porque no sabes cuál es la meta. ¿Cómo?? Pues eso, que no sabes cuándo vas a acabar. Os explico:

Carrera a nivel MUNDIAL y no sólo eso sino que SIMULTÁNEA a nivel mundial. ¿Qué es eso? Pues que se empezó a la misma hora en todas las ciudades en las que se corrió a lo largo y ancho de nuestro querido planeta azul.

En España, se corría este año en Valencia (tras haber pasado por Barcelona y por Madrid) a las 13. Sí, si. Leéis bien. Valencia. Mayo. Una del mediodía. ¿mortal? Nooo. ¡¡Nos salió el día genial para correr a esa hora!! Llovió 🙂

Bueno, a lo que iba. Que sale de todos los puntos del planeta a la misma hora. Y tú echas a correr, a tu ritmo. Y a la media hora, sale un coche, el Catcher Car, detrás de ti. Bueno, detrás a distancia… Media hora detrás, básicamente. Y empieza a 15km/h y va aumentando la velocidad cada 30 minutos. ¿Cuándo llegas a meta? Cuando el Catcher te alcanza.

¿Motiva? ¿Te reta? Pues eso no es lo mejor. Lo mejor es que es completamente solidaria. 100%. Se corre para investigar avances en lesiones de médula espinal.

La carrera… muy chula. Bueno, a ver… Con cositas a mejorar.

¿Recorrido? Cauce del Turia desde Ciudad de la Artes hasta Parque de Cabecera, salir por la huerta dirección Burjassot, vuelta a ciudad por el final de la ronda norte, vuelta a cauce de nuevo hasta las Artes. Paseo hasta la Patacona y vuelta cerca del mar y seguir por la carrertera de mis TL para maratón hacia Saler, Pinedo, Cullera… ¿Cuántos kilómetros? Pues creo que pensaron en unos 80 o por ahí.

¿Cuándo me pilló? Mmm… pues, la verdad, venía post lesión (abril lo tomé para recuperarme y volver en mayo con fuerzas y ganas) y no sabía si haría 20, 25 o 30. Me hubiera gustado llegar a 30, la verdad. Hubiese sido una TL 😛 Al final, 24,6km o algo así. De disfrutar. De correr. De sonreir. De sentir esa libertad que me da correr. Lo pienso un mes después y aún tiemblo.

Me lo pasé en grande (ahora veréis fotos). Compartí kilometrillos con @marianorunner, uno del grupete de @a5elk (muy majos, por cierto, los conocí, por fin, en persona, en la Ekiden). De correr al lado de Roberto Leal, Lucas Locura (marido de Alma Obregón, la de los Cupcakes), Chema Martínez y otros tantísimos cracks y conocidos del panorama deportivo y social español.

Pero esta carrera fue especial para mí por un motivo. Se corre #porlosquenopueden. Por aquellos que han tenido un accidente y la médula les ha quedado dañada y no se pueden mover. Me tocaba de cerca, relativamente…

El primo de Nacho (con casi 18 años, y planteándose estudiar algo relacionado con la educación física y demás) tuvo a mediados de abril la mala pata de caer mal de una colchoneta elástica. Tras estar 10 días en la UCI, con un par en coma inducido y demás y operaciones en paralelo de cierta gravedad, ha perdido la movilidad desde las vértebras cervicales. Desde las cervicales. Es decir, no puede ni rascarse la nariz. Ni comer por sí mismo. Evidentemente, de levantarse no hablamos y de practicar deportes (que le encantaba) mucho menos. Lo conocí en marzo y cuando nos comunicaron la noticia, se nos cayó el alma a los pies. Mis 24,6km fueron por él. Y por otros tantos que les ha pasado parecido.

Hay ciertas enfermedades que se deben seguir estudiando para mejorar la calidad de vida de los enfermos. Si corriendo puedo ayudar a ello, voy a correr muuchos kilómetros.

Ah, la WfL se queda en Valencia hasta 2018, y yo ya me he apuntado para la  de 2017. Si quieres hacerlo, no lo dudes, pincha aquí.

Os dejo unas cuantas fotitos de estos dos días y os adelanto. Semana que viene os cuento la 10k Godella y muchas cosas más.

#LiveSanus #LiveRunEnjoy

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II Ekiden Valencia 2015: Sapporo Team

Llegaba el fin de semana cargado de calor y con una cita esperada en el calendario de 2015: el II Ekiden Valencia 2015.

El término Ekiden japonés combina dos conceptos: estación y transmitir, y nació hace casi un siglo en Japón, cuando se trasladó la capital nipona. En origen, duraba 3 días y se recorrían 514km, pero en la actualidad cubre la distancia de la maratón, 42,195km y participan 6 relevistas.

Pues bien, llegaba la segunda edición a Valencia y tras haber quedado fascinada por la idea hace un año (eso que te enteras mal y muy fuera de plazo), tocaba participar. Así nacía el Sapporo Team.

¿Quiénes somos el Sapporo Team? 6 aficionados a esto de correr (algunos empezando aún) que nunca habían corrido todos juntos y que, de hecho, muchos no nos conocimos hasta el momento Ekiden. Mola, ¿eh?

Sapporo Team se conoce, ¡¡al fin!!

Sapporo Team se conoce, ¡¡al fin!! De izq a der: Álvaro, Jose, servidora, Fran, Ana, y en primer plano, Pablo

No sé en qué momento ni por qué me nombraron capitana del Sapporo, pero vaya desastre de capitanía. Tenía intención de preparar algo que nos identificara como equipo… Una pulsera, una cinta o algo así, pero por falta de tiempo en las últimas semanas, al final, nada de nada y fuimos cada uno a nuestro aire. Ni siquiera coincidimos en colores de camiseta. El año que viene, será mejor 😉

El sábado recogida de dorsales y bolsas para todos, largo día fuera de casa y por la noche dejo todo preparado: ropa, dorsal, zapas limpias, Garmin, mp3 y mochila con todo para repartir al resto del equipo. A dormir “prontito” que la mañana del domingo iba a ser larga.

Amanece el domingo y aquí la capitana se ducha, viste y sale de casa… con tan buena suerte que… ¡¡me dejo mi dorsal encima de la cama!! ¿Por qué no me lo puse antes de salir? ¿por qué se me fue tanto la pinza? No lo sé, pero menos mal que iba con tiempo y el metro me queda cerca de casa… porque me di cuenta a puntito de cogerlo. Llevaba la mochila con los dorsales de todos ¡¡menos el mío!! Así que, sprintada de regreso a casa (con la mochila a cuestas, que cargaba los caldos Aneto y cervezas Radler de todos) y por poco no llego al punto de encuentro.

Mi dolor de cabeza ayer por la mañana...

Mi dolor de cabeza ayer por la mañana…

No eran las 08:00 de la mañana y ya iba sudada entera y hacía un calor que no veas. Se avecinaba jornada mortal de calor… y así fue.

¿El Ekiden? Una pasada. Compartir el esfuerzo de correr el maratón, así por relevos, es divertido. Mi objetivo particular del Ekiden era disfrutarlo a tope, pasar una buena mañana y si podía caer marca bien, sino, no importaba.

Os cuento nuestros relevos. Álvaro daría el pistoletazo de salida con los primeros 5k, y tras él, Jose haría los primeros 10k. Ana que se estrenaba en competición con el tercer relevo y otros 5k y me cedía el tasuki para hacer los otros 10k. Servidora le pasaba el testigo a Fran para los últimos 5 y éste a Pablo para la vuelta y llegada a meta épica de 7,195k.

Con el follón de la olvidada del dorsal, el montonazo de gente que se agolpó en el punto de encuentro por excelencia y todo el lío, por poco Álvaro entra tarde en la zona de salida… ¿y el resto del equipo? Pues a buscar un huequito en las gradas, que estaban a tope de gente…

Se oye por los altavoces al gran Joxe explicando, recordando, animando… ¡Qué gran speaker! Pistoletazo de salida y ¡¡empieza la fiesta!! Y los nervios…  ¿Tiempos y sensaciones? Os comparto las mías y luego os enseño tiempos del equipo.

Desde el momento en que empezó, el gusanillo que llevaba dormido salió a pasear… “Buah, son las 9… me quedan dos horas todavía” Porque sí, había que esperar un buen rato. Exactamente, 20k, casi casi media maratón… Sin embargo, eso permitió vivir y ver a la élite en acción.

Porque los de Serrano Cárnicas volvieron a hacerse con el triunfo y claro, a unos ritmos… Y no sólo ellos. Normalmente, en el resto de carreras salimos todos a lavez, y ellos se pierden en el horizonte y una se queda sin disfrutar del estilazo de sus zancadas y de la ligereza que transmiten…

Se acercaba el reloj a las 9:20 y nuestro segundo relevista decide bajar a la zona de transición, para calentar un poco. Aquí la capitana contaba con una infiltrada en la organización. Bueno, no. Mi hermana, que se ha hecho voluntaria deportiva de Valencia, estuvo dos horas en el punto de entrada y salida a las pistas, con lo que nos avisaba de cuándo iba a llegar el siguiente 😉

Nuestro primer relevo se hizo sin problemas (sorprendía escuchar a Joxe llamando a los relevistas perdidos, aunque más tarde lo entendí), y Ana empezó a ponerse nerviosa, algo completamente normal. Iba a ser su primera carrera y nos había hinchado a dudas por el grupo de whatsapp “¿puedo correr con música? ¿qué me  pongo? ¿hay que calentar?”. Le dije que estuviera tranquila, que la acompañaría a la zona de transición y calentaría con ella.

Las pistas de atletismo bullían… tanto, tanto que hasta se quemó el motor de uno de esos arcos hinchables… produciendo un pequeño caos entre los corredores que llegaban para relevar.

El reloj corre y me bajo con Ana. Calentamos, trotamos muy suave un poquito y le acompaño hasta la entrada de la zona de relevos, pero me quedo cerca, pendiente de la llegada de Jose y del relevo. Jose había hecho los primeros 5 en poco más de 22min, así que llegaría rondando los 45. Finalmente, algo más de 47 y se produce nuestro 2º relevo. Ahora si que sí, los nervios me matan. En media hora salgo, y no estoy preparada. Hace mucho calor, el sol se ha decidido a salir y empieza a apretar con fuerza. Y me tocan 10k bajo el sol abrasador…

Recuerdo poco de esa media hora. Estaba hecha un manojo de nervios, me dediqué a grabar y hacer alguna foto pésima, Instagram,  Twitter… Seguía los avances del SanusVitaeTeam gracias a los tweets del míster y de otros miembros. Al final me bajo a la zona de acceso porque necesito empezar a concentrarme. El relevo nos sale genial a Ana y a mí, me cuelgo el tasuki y la tela que me cuelga y me agobia en esos primeros 10 metros, la enrollo en la cinta… Luego veréis las pintas y el estilazo llevando el tasukillo…

No sé por qué razón inhumana me dejé los higadillos en las pistas de atletismo. ¡¡Salí corriendo a 3:30!! Evidentemente, el pinchazo lo vi venir… Salí de las pistas y entré en mi zona, mi río, mi pista particular de entrenamiento, centré la mente y me dije “baja ritmos o mueres”. Morí igual, de calor, pero bueno… Primeros 5 en 23:55, no está mal, pero los otros 5, con el calor, el agobio, el no respirar (fosas obstruidas por la no humedad) y toda la pesca… casi me da un algo. Confesaré algo: caminé. Hubo dos momentos en que yo no era yo, y tuve que caminar. Sí, decepción mil. Estaba deshidratada, asfixiada… Y el agua del avituallamiento me la eché toda por encima antes de salir de las pistas. Sí, me duché (y luego la ropa me pesaba más, encima…)… pero claro, no bebí.

Pero bueno, peores batallas se han visto. Al final, con una sprintada épica nada más entrar en las pistas para hacer el relevo, 50:51. Muy lejos de superar marca y bastante cabreada (conmigo misma) pero a la vez contenta por haber acabado. Sí, soy algo exigente jeje…

Relevo bien con Fran y a buscar agua, sombra, fuente dónde y cómo sea… Estiro muy poco (mal…) y, después de la visita técnica de rigor al aseo, a esperar nuestro último relevo, que sale no muy bien. Pablo y Fran tardaron en encontrarse y eso los hizo desesperar… Y yo que hacía dos horas no entendía cómo podía pasar eso… aysss… de todo se aprende…

Pablo lo pasó mal, mal… Tolera menos que yo el sol y el calor, y sufrió como un campeón. Además, luego nos contó que se lió algo con lo de la pulsera y el camino de los últimos 2,195k y tuvo que retroceder. Pero verlo entrar en meta, dándolo todo y adelantando a alguno que otro en los últimos metros. ¡¡Grande primo!!

Finalmente, el Sapporo Team completó su Ekiden en 3:43:25, que no está nada, nada mal dadas las circunstancias. 🙂 Y luego, ¡¡a celebrarlo!!

¿Lo mejor? El ambiente de fiesta, la animación, la solidaridad entre corredores (gracias runner de los Runners Ciutat de València que estuviste ahí tirando de mí algún kilometrillo). La organización, todas las atenciones, los voluntarios (¡¡gracias hermanita!!)… Mil cosas.

¿Lo peor? El clima, el agobio, faltaba avituallamiento -al menos en los relevos de 10k-… ¿Y si la próxima Ekiden se hace antes en el calendario o tirando a horario vespertino/nocturno? Propuesta lanzada 😉

Después de todo este peñazo… Os dejo una galería con algunas de las fotos encontradas por las galerías de Sifoto, Fotografía Fede, de las hechas por nuestros móviles y por nuestro fotógrafo particular.

¿Siguiente parada? 15k Massamagrell, el próximo sábado. Nos vemos por allí 😉

#LiveSanus

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