Holidays & Running

Podría parecer que me voy de vacaciones, pero no, acabo de regresar de ellas. He podido disfrutar de 12días de descanso y lo he hecho viajando. He estado en Reino Unido y, por primera vez -pero no última-, me llevé las zapatillas. Gran idea 🙂 .

Ha sido genial poder conocer, explorar y descubrir lugares nuevos también mientras corría. Eso sí, os cuento ahora un par de cositas a tener en cuenta.

Tras haber leído a Carlos y a Verónica en repetidas ocasiones me dije “¿por qué no?”, y en mi maleta (mini, de cabina, viajando con Ryanair) introduje un par de shorts, camisetas, mi Garmin y las Asics. Aunque bueno, viajando con esta compañía y por miedo al exceso en la maleta (sin facturar), viajé de esta guisa:

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Sí, fui en sandalias hasta la puerta de embarque y luego me calcé las zapas. La gente se me quedó mirando jijij 😉

Total, que cargué con una mínima equipación para poder correr en UK. Eso sí, eché mucho en falta (y no me dejaré la próxima vez) mi cinturón portacositas. Qué rollo lo de llevar las llaves y el teléfono sin este complemento… El mini bolsillo de los pantalones petó, literalmente. La próxima vez, no lo olvido. Eso de maletear a última hora :/

Ahora bien, a pesar de eso, correr en otro país es divertidísimo y es genial para ver zonas ya conocidas (de otra forma) o para descubrir nuevas. Eso sí, para las nuevas recomiendo ir con el teléfono a tope de batería, roaming on y con Maps preparado, porque es fácil perder el camino correcto o perderse por la ciudad… Jejeje

 

Acabo ya, con una galería de lo visto estos días mientras corría. Al final, 46kilometrillos en tierras anglosajonas que han sido una delicia para la vista y un poco sufrimiento para las piernas (menudas cuestas y escaleritas :P)

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Hay muchas más 🙂 Me ha encantado poder disfrutar de estas vacaciones y relax corriendo también.

#LiveSanus

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Veranito runner

Veranito runner

Hace semanas que querría haberos contado mis retos veraniegos, pero por estrés laboral y falta de tiempo, me ha sido imposible. Ahora sí, que llego cargadita de novedades.

Si en un principio no pensaba correr/participar en competición en los meses de julio y agosto, se quedó ahí, en una intención. Porque lo que es competir, he competido y voy a seguir compitiendo. Pero con calma, os lo cuento.

Todo empezaba cuando Pedro me retó al Gran Fondo Internacional de 7 Aguas. Sí, como leéis.

¿Qué tiene de particular esta conocida carrera del verano valenciano? Su perfil. Es una cadena de toboganes arriba y abajo desde el metro 0 hasta el final de sus 15,15km. Además, transcurre una tarde de agosto, en un pueblo donde si pega el sol, hasta las 9pm no puedes salir a la calle por miedo a derretirte. Locura, vamos.

La conocía como espectadora. He podido ser parte de la afición en dos ocasiones, y en su día aluciné. “Están locos estos que corren” pensé hace 5 años. Pues mira, allá que voy en poco más de un mes. Eso sí, no sé cómo, hemos conseguido liar a algún que otro Sanus. Si no recuento mal, vamos 4.

Y ya se cuánto voy a sufrir y en qué tramos, ya que invitaron al capitán al entrenamiento previo al GF, y allá que nos fuimos el sábado pasado. Fue una buena mañana de entrenamiento, aunque casi casi pareció una carrera encubierta jeje. Lo pasamos bien.

Pero luego, no me preguntes cómo, Pedro nos lió a Elena y a mí a una 7k en Alborache la misma tarde del entramiento del GF. Sí, carrera popular, con dorsal. Vamos, competir… Aunque después de los 15k de la mañana. Lo pasamos bien en verdad jeje.

Y ahora, que llevo un mes de entrenamientos más o menos tranquilos, alguna tiradilla larga de vez en cuando y esas cosas, me estoy planteando una 10k para acabar el mes. La elegida sería la 10k Aldaya sense límits. Tengo dos días para pensarlo (por cierre de inscripciones). ¿Qué hago?

Por lo demás, en cuanto a los entrenamientos, el ritmo está siendo bueno. Aunque debo empezar a guardar los días de descanso, aunque me cueste. Le he cogido hace ya semanas el puntito a levantarme y echar a correr y eso me da energías para toda la jornada. Estoy convirtiendo en sana costumbre entrenar acompañada al menos una vez cada dos fines de semana, y eso se nota. De momento, he seguido compartiendo madrugones de sábado con el capitán y con Elena. ¿Quién sabe quién se me unirá en las próximas semanas?

En el área de los outfits runners, estoy haciéndome con la equipación del Sanus Vitae. He probado los shorts y la camiseta. ¡¡Se salen!! Y, en este ámbito, he tenido que modificar un poco mis outfits diarios de entrenamientos, por  la sucesión de olas de calor. Llevamos 3 seguidas, y esto hace que a las 6 de la mañana el termómetro ya marque unos dichosos 24 grados. Por eso, y a pesar de mi reticencia inicial, me he hecho con unos cuantos tops/bra deportivos. Me daba vergüenza al principio, enseñar “barriga”, pero… o eso o muero de asfixia.

Por otro lado, esta semana he cumplido más de un millar de kms en lo que llevamos de año, y las Nimbus más de 900. Las rebajas me llaman a adquirir un par de zapatillas. La custión es ¿cuáles? Necesito asesoramiento… ¿Ideas?

Y va quedando menos… #objetivomaratón

Para acabar, os comparto alguna foto de las últimas semanas de entrenamientos, carreras, amaneceres… 😛

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Cumplekilómetros feliz y zapatillas

En realidad, es el 5º cumple-mes de mis compañeras de batallas, las Nimbus 16 lite no-recuerdo-el segundo-apellido. Así que, feliz cumplekilómetros a ellas, aunque bien mirado… No sé si es muy feliz, y os cuento por qué.

Pues resulta que llevo, en estos 6 primeros meses del año, la friolera de 804km a cuestas. Bueno, a cuestas no, en las piernas. De ellos, el 86% lo han soportado mis queridas Asics Nimbus 16 lite show (creo que era así), es decir, las pobres se han chupado 691km de asfalto, tierra, algo de barro y mucha, mucha ilusión, esfuerzo y sacrificio. El 14% las viejitas, que siguen dando guerra (aunque noto la diferencia entre ambas).

Pensándolo bien… ¿804km en medio año es mucho? Para mí, sí. Y para ellas, me temo que igual también. ¿Cuál es la vida útil de una zapatilla de running? Leyendo por ahí todo el mundo dice que depende del uso que les des, del peso, de por dónde corras… pero hay una horquilla de entre 800 y 1200 km.

Entonces, si hago cálculos, en función del ritmo de entrenamiento que llevo, y teniendo en cuenta que aún no he empezado a cargar kilómetros de cara la maratón, a ésta no llegan. Bueno, sí, pero desgastadas. Así que… creo que mis rebajas de verano van a ir (de nuevo) a por zapatillas… si es que 😉

Porque sí, soy de las que aún no colecciona miles de zapatillas, pero… ¿quién sabe? Se abre la veda… Su próxima parada, #10kAlborayaContraElCáncer

Pronto os cuento la locura runner de este verano 🙂

#LiveSanus